Es molesto ver como en este país, de un día para otro, todo está mal. Al menos, eso es lo que demuestra la ciudadanía con sus protestas. Una tras otra.
No digo que sean malas. Es más, creo que algunas de las demandas en el tema de educación son perfectamente válidas. Sin embargo, lo que rodea todo esto es lo que me molesta.
El Gobierno actual tiene un 26% de aprobación según la última encuesta CEP, y a las marchas por el tema educación asisten unas 100.000 personas.
Lo que no logro comprender es qué hacía el Gobierno anterior para tener una aprobación cercana al 80% y nunca tener marchas así de masivas. No hacía nada. Salvo tener una Presidente que sonreía siempre y que es socialista, claro está. El resentimiento en este país es tan grande, que la gente sigue relacionando la derecha con el Gobierno Militar. Y, además, son tan hipócritas, que veneran dictaduras de izquierda como las de Cuba o Venezuela. Así, no vamos a avanzar.
Ahora el Gobierno es de derecha. El Presidente es Sebastián Piñera. Y mágicamente, todo está mal. Haga lo que haga, todo está mal. La concertación, con un 19% de apoyo, se llena la boca criticando las medidas que se pretendan tomar, en cualquier ámbito. Critican las medidas propuestas para solucionar los mismos temas que ellos, en 20 años, no arreglaron.
Tenemos un sistema de transporte funcional pero deficiente económicamente. Un sistema incapaz de sostenerse por si mismo, y al que le ponen mil trabas al momento de financiarlo estatalmente. Un sistema en el que mucha gente se acostumbró a no pagar, porque nunca se les puso freno. ¿Y quién tiene la culpa de que suba el pasaje? La derecha, obvio.
Con respecto al tema de la educación, como dije antes, estoy de acuerdo en algunos puntos, los cuales apoyo y defiendo cuando me preguntan. Creo que sí es justo exigir una educación de calidad. No sé si completamente gratuita, pero sí con aranceles acordes a la realidad del país y con condiciones crediticias no abusivas. Creo que sí es justo sacar a la mesa el tema tributario. No es posible que las grandes empresas paguen —en porcentaje— menos impuestos que la gente que gana el sueldo mínimo. También creo que es, en buen chileno, ser care'raja exigir que el pase escolar sirva incluso en vacaciones. Para mi, el pase escolar es un beneficio por ser estudiante, no por tener pocos (o nulos) ingresos.
Cierto que me sorprenden algunas medidas de represión que se han visto. Como decir que es ilegal el derecho a juntarse en un lugar público, o prohibir el acceso al Metro a algunos estudiantes en La Florida para que no fueran a una marcha. Pero, por otro lado, creo que las marchas convocadas para hoy eran completamente innecesarias, considerando que mañana se entrega la respuesta oficial al acuerdo ofrecido por el Gobierno. Claro está que esa propuesta será rechazada, pero las convocatorias de hoy solo buscaban que sucediera lo que efectivamente pasó.
No digo que sean malas. Es más, creo que algunas de las demandas en el tema de educación son perfectamente válidas. Sin embargo, lo que rodea todo esto es lo que me molesta.
El Gobierno actual tiene un 26% de aprobación según la última encuesta CEP, y a las marchas por el tema educación asisten unas 100.000 personas.
Lo que no logro comprender es qué hacía el Gobierno anterior para tener una aprobación cercana al 80% y nunca tener marchas así de masivas. No hacía nada. Salvo tener una Presidente que sonreía siempre y que es socialista, claro está. El resentimiento en este país es tan grande, que la gente sigue relacionando la derecha con el Gobierno Militar. Y, además, son tan hipócritas, que veneran dictaduras de izquierda como las de Cuba o Venezuela. Así, no vamos a avanzar.
Ahora el Gobierno es de derecha. El Presidente es Sebastián Piñera. Y mágicamente, todo está mal. Haga lo que haga, todo está mal. La concertación, con un 19% de apoyo, se llena la boca criticando las medidas que se pretendan tomar, en cualquier ámbito. Critican las medidas propuestas para solucionar los mismos temas que ellos, en 20 años, no arreglaron.
Tenemos un sistema de transporte funcional pero deficiente económicamente. Un sistema incapaz de sostenerse por si mismo, y al que le ponen mil trabas al momento de financiarlo estatalmente. Un sistema en el que mucha gente se acostumbró a no pagar, porque nunca se les puso freno. ¿Y quién tiene la culpa de que suba el pasaje? La derecha, obvio.
Con respecto al tema de la educación, como dije antes, estoy de acuerdo en algunos puntos, los cuales apoyo y defiendo cuando me preguntan. Creo que sí es justo exigir una educación de calidad. No sé si completamente gratuita, pero sí con aranceles acordes a la realidad del país y con condiciones crediticias no abusivas. Creo que sí es justo sacar a la mesa el tema tributario. No es posible que las grandes empresas paguen —en porcentaje— menos impuestos que la gente que gana el sueldo mínimo. También creo que es, en buen chileno, ser care'raja exigir que el pase escolar sirva incluso en vacaciones. Para mi, el pase escolar es un beneficio por ser estudiante, no por tener pocos (o nulos) ingresos.
Cierto que me sorprenden algunas medidas de represión que se han visto. Como decir que es ilegal el derecho a juntarse en un lugar público, o prohibir el acceso al Metro a algunos estudiantes en La Florida para que no fueran a una marcha. Pero, por otro lado, creo que las marchas convocadas para hoy eran completamente innecesarias, considerando que mañana se entrega la respuesta oficial al acuerdo ofrecido por el Gobierno. Claro está que esa propuesta será rechazada, pero las convocatorias de hoy solo buscaban que sucediera lo que efectivamente pasó.
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