De alguna manera, tarde o temprano, todos los viajes tienen un destino, hay algunos que duran más que otros, algunos que disfrutas más que otros, y que por la misma razón, te gustaría que fueran más duraderos, poder vivir por más tiempo ese viaje, detener el tiempo en ese instante para poder disfrutar de la compañía que tienes a tu lado. Lamentablemente no se puede hacer eso.
Hay veces en que tu compañera de viajes decide terminar antes aquel que tú pensabas sería perfecto, de principio a fin, y que más aún, quizás no terminaría nunca, porque al llegar a tu destino, decides inmediatamente comenzar uno nuevo, sólo para reposar tu cabeza en el asiento, y al mirar hacia el lado, ver su hermosa cara sonreir mientras duerme, con una calma y paz que te invaden, y llenan por completo tu corazón.
¿Qué pasó? Habías decidido encantado acompañarle en su gran-viaje, completamente seguro que tu decisión era sin duda la mejor que podrías haber tomado, que harías todo lo que estuviera a tu alcance, y fuera de él, para hacerla sentir como ella merecía, la persona más importante que has conocido en tu vida, quizás una vida corta aún, pero que esperabas tuviera eternamente su compañía.
¿Qué pasó?
Inesperadamente ella se paró de su asiento y salió por la puerta del vagón en que viajaban, dejándote ahi solo, pensando, esperando que regresara con aquella sonrisa que tanto amas y te dijera "Sólo fuí a tomar un poco de aire", al mismo que se acerca a ti y te abraza, sí, te abraza de la misma forma que lo hacía cuando día a día, beso a beso, sonrisa a sonrisa, se apoderaba cada vez más de tu corazón, haciendote sentir más seguro de lo que jamás fuiste, más feliz de lo jamás fuiste.
Pero sigues ahi sentado, esperando, ella aún no regresa, tal vez nunca lo haga, pero te niegas a mirar por la ventanilla, por temor a verla ahi, de pié en el andén, viendo como tu tren parte, contigo adentro, ahora sin destino conocido, pero ahora que mas dá, ella no va contigo, y tu viaje nunca será lo mismo, quedó inconcluso...
Hay veces en que tu compañera de viajes decide terminar antes aquel que tú pensabas sería perfecto, de principio a fin, y que más aún, quizás no terminaría nunca, porque al llegar a tu destino, decides inmediatamente comenzar uno nuevo, sólo para reposar tu cabeza en el asiento, y al mirar hacia el lado, ver su hermosa cara sonreir mientras duerme, con una calma y paz que te invaden, y llenan por completo tu corazón.
¿Qué pasó? Habías decidido encantado acompañarle en su gran-viaje, completamente seguro que tu decisión era sin duda la mejor que podrías haber tomado, que harías todo lo que estuviera a tu alcance, y fuera de él, para hacerla sentir como ella merecía, la persona más importante que has conocido en tu vida, quizás una vida corta aún, pero que esperabas tuviera eternamente su compañía.
Inesperadamente ella se paró de su asiento y salió por la puerta del vagón en que viajaban, dejándote ahi solo, pensando, esperando que regresara con aquella sonrisa que tanto amas y te dijera "Sólo fuí a tomar un poco de aire", al mismo que se acerca a ti y te abraza, sí, te abraza de la misma forma que lo hacía cuando día a día, beso a beso, sonrisa a sonrisa, se apoderaba cada vez más de tu corazón, haciendote sentir más seguro de lo que jamás fuiste, más feliz de lo jamás fuiste.
Pero sigues ahi sentado, esperando, ella aún no regresa, tal vez nunca lo haga, pero te niegas a mirar por la ventanilla, por temor a verla ahi, de pié en el andén, viendo como tu tren parte, contigo adentro, ahora sin destino conocido, pero ahora que mas dá, ella no va contigo, y tu viaje nunca será lo mismo, quedó inconcluso...
1 comentario:
Pucha poz niño, lo unic que te puedo dercir, que cuando una puerta se cierra, una ventana se abre, pero quizás nunca te des cuenta, porque te quedas mirando eternamente aquella puerta que se cerro...
Yo tengo una teoría, que nunca me ha fallado en mi vida, todo lo malo pasa por algo, pero tienes que estar con la cabeza muy fría para poder ver, lo bueno o la enseñanza que cada cosa mala te deja...
Somos matematicos, eso a veces es malo, porque somos muy calculadores, pero otra veces es bueno, porque tienes la capacidad de analizar todo lo que pasar a tu alrededor, el problema es que somos muy cuadrados, entonces nos cuesta disfrutar las cosas simples de la vida... Si ella decidio abandonar el viaje, algun día, quizá mañana, en un mes, o en un año entederas porque tuviste que pasar por este dolor.
Un beso Javier...
Aqui estoy cualquier cosita!
Chapulin...!!!
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